La fama de Bologna del punto de vista gastronómico data desde la Edad Media, gracias a las famillas ricas a las cortes
de las cuales trabajaban los más famosos cocineros de los tiempos. La tradición gastronómica boloñesa está muy
atada a la Universidad: la mezcla de estudiantes y profesores de diversas nacionalidades enriquezco la cultura gastronómica también y determinó la necesidad de una organización
eficiente del suministro con alimentos.